Tuesday, January 21, 2025

Sacrament talk - Sunday, January 19th, 2025

 Buenos días Hermanos y Hermanas,


Estoy seguro de que ya me conocen, pero soy el Elder Hanson y soy de Orlando Florida. Tengo 20 años y 17 meses en la misión y he servido aquí en Salton Sea desde el Octubre pasado. De alguna manera me las he arreglado para no dar un discurso en la reunión sacramental hasta ahora. Supongo que estoy bastante escondido allí en el piano por lo que el Presidente nunca me vió. Pero ya no pude escapar más y finalmente me acorraló y amablemente me pidió que diera discurso. A todo el mundo le pasa tarde o temprano.


El Espíritu Santo es muy importante. Hablamos del Espíritu Santo mucho y hablamos de sentir el Espíritu Santo cuando tenemos un momento muy impactante en nuestras vidas pero a veces siento que lo tratamos como una cosa para sentir y no lo reconocemos como un ser real, un amigo con quien estar. No sólo sentir algo, sino sentir la presencia de alguien, la presencia de Dios.

El Espíritu Santo es uno de los tres miembros de la Trinidad, con Dios el Padre y Jesucristo. Su trabajo es ser el mensajero de Dios. En Doctrina y Convenios 130:22 dice que


“el Espíritu Santo no tiene un cuerpo de carne y huesos, sino es un personaje de Espíritu. De no ser así, el Espíritu Santo no podría morar en nosotros.”


Siempre que hay algo que necesitamos saber de Dios, lo recibimos por medio del Espíritu Santo. Él nos es enviado para mejorar nuestra comprensión, para advertirnos, para guiarnos. Aunque el mensaje viene por el Espíritu Santo, viene de Dios. Una carta que recibes no viene del cartero. Estás escuchando la palabra de Dios a ti. La revelación personal.


Y porque Dios no te puede mentir, como dice Enós en su único capítulo 1:6 en el Libro de Mormón, el Espíritu Santo es, por tanto, nuestra fuente de toda verdad. Sólo por “el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas.” (Moroni 10:5)


Aún nosotros misioneros no podemos convencer a nadie de nada. Solo estamos transmitiendo el mensaje… del mensaje… de Dios. Solo el Espíritu Santo puede tocar al corazón de alguien y llevar a cabo el conocimiento, la creencia, o una conversión verdadera a Jesucristo.


Ni ningún profeta enseña por sí mismo. Dice en el Nuevo Testamento en 2 Pedro 1:21

“porque la profecía nunca fue dada por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.”

Así era como Dios trabajaba en los tiempos de la Biblia y así es como Dios trabaja ahora.


Por eso es muy importante el recibir el Don del Espíritu Santo y ser confirmado miembro de la Iglesia de Jesucristo con su autoridad. Sin ese Don podemos sentir el Espíritu Santo en no más las ocasiones muy especiales cuando aprendemos de Dios y estamos buscando verdades del Evangelio. Pero con el Don del Espíritu Santo lo tenemos a Él– otra vez, ni una cosa ni objeto sino una persona real que trabaja directamente con Dios– con nosotros para siempre. No importa lo que estemos haciendo. Y cuando no estamos haciendo lo que debemos, el nunca se da por vencido con nosotros. Jesucristo nunca se da por vencido con nosotros.


En un mundo tan difícil de navegar, y cada día es peor, el Presidente Nelson nos dijo este consuelo en la conferencia General de Octubre de 2022.

“Algunos nos quieren hacer creer que la verdad es relativa, que cada persona debe determinar por sí misma lo que es verdadero. Tal creencia no es más que una expresión de deseo de quienes, además, piensan equivocadamente que no serán responsables ante Dios.”


La verdad no está para que la inventemos nosotros: Dios ya la ha puesto ante nosotros y quiere que la descubramos por nosotros mismos con la ayuda del Espíritu Santo. No vamos a poder sobrevivir espiritualmente sin su ayuda. Tienes que confiar en el Espíritu Santo– o sea, confiar en Dios– cuando tomas decisiones importantes. Por nuestra cuenta, no siempre podemos saber qué es lo mejor para nosotros; solo podemos adivinar. Pero con el Espíritu Santo y el don del Espíritu Santo, podemos estar seguros y conocer la verdad de todas las cosas, no solo de algunas cosas, evitar las trampas del adversario en los últimos días y, en última instancia, acercarnos más a Dios como familias e individuos.


Yo lo sé, porque he estudiado las escrituras y he visto con mis propios ojos lo que pasa con la gente que confía a Dios y con la gente que no confía en Él. Dios nunca te dejará sin consuelo si siempre escuchas a Su mensajero.

Tener el Don del Espíritu Santo en mi vida ha sido una bendición para mi. Siento que a veces soy una persona olvidadiza y, especialmente ahora en la misión, he sentido Su presencia con recordatorios sencillos que tengo que hacer algo, visitar a alguien, llamar a alguien, hacer una tarea, compartir algo con alguien, casi como si una bombilla se prendiera en mi cabeza. A veces ya estoy acostado en cama a punto de dormirme y siento del Espíritu que tengo que hacer algo porque lo voy a olvidar en la mañana cuando me levante y sé que tengo que seguir la indicación. Casi me olvidé de escribir este discurso (no es cierto)


Recuerdo cuando recibí mi llamamiento misional y estaba bien emocionado de recibirlo. Quería servir en un lugar fuera de los Estados Unidos. Mis dos mejores elecciones eran Suecia y Australia. Suecia porque tengo antepasados de allí y Australia sólo porque sería bien cool. Está tan lejos pero todavía hablan inglés! Pero era “eh” de la idea de servir en el mismo país. Pero cuando leí mi llamamiento y dijo que yo iba a servir en la misión de San Bernardino California, sentí el Espíritu Santo diciéndome que aquí es donde debo estar– sin decirme ni una palabra. Pero yo sé que fue el Espíritu. Y he visto tantos milagros y ahora sé que aquí es mi segundo hogar y tengo que ayudar a todos que quieran escuchar que Dios les quiere– tal como yo les quiero.


Sé que el Espíritu Santo existe. No les puedo decir como llegué a este punto en mi misión sin su ayuda cada día. No es fácil. La vida no es fácil. Y es peligroso espiritualmente en este mundo andar solos al menos que queremos crecer para aprender la verdad de todas las cosas.


Sé que Jesucristo y Dios les aman a todo del mundo. Todos ustedes. Por eso nos ha dado una manera segura sin ni poca posibilidad de fallar de saber de ese amor a través del Espíritu Santo. Sé que Él les ayudará superar los tiempos difíciles y regocijarse con ustedes en los tiempos felices.


En el nombre de Jesucristo,

Amen.


No comments:

Post a Comment

Note: Only a member of this blog may post a comment.

Visiting the California San Bernardino Mission

  Last month we went to visit the California San Bernardino Mission where Conner served for two years. We met so many amazing people who lov...